NOTICIA 1: “Jean-Marie
Le Pen: Yo no soy Charlie”.
Esta noticia es del día 10 de enero de 2015 y corresponde a os
recientes acontecimientos ocurridos en Francia, a los ataque yihadistas que se
han cobrado veinte vidas, incluyendo las de los tres artífices de la masacre.
En la noticia, se expone cómo el
fundador y presidente de honor del ultraderechista Frente Nacional (FN) ha dicho
públicamente “yo no soy Charlie”. Con esta sentencia, marca claramente su
distanciamiento con todo el movimiento en contra de los recientes ataques
terroristas a la redacción de Charlie
Hebdo. A pesar de que Le Pen lamenta la muerte de las doce personas
asesinadas en el ataque a la redacción, expone que no piensa pelear por el
espíritu de Charlie Hebdo, que
considera anarco-troskista.
Además, el líder de extrema
derecha vincula directamente la masacre al fenómeno de la inmigración,
afirmando que "es evidente que ese fenómeno terrorista está ligado en
primer lugar a la inmigración masiva".
En primer lugar, resulta
llamativo que un personaje público se manifieste abiertamente en contra de un
movimiento surgido como reacción frente a un terrible ataque terrorista contra
ciudadanos inocentes. Hay que ser consciente de que las personas que hoy día se
están manifestando en las calles no lo hacen por compartir el, en palabras de
Le Pen, “espíritu anarco-troskista” de la redacción Charlie Hebdo, sino por creer en la necesidad de la libertad de
expresión como derecho inmutable y en la no-violencia como valor humano
inviolable. Cuando un personaje de relevancia
en la esfera política reduce un hecho de la envergadura de un atentado
terrorista a un aspecto concreto de la identidad individual de la víctima, está
sesgando la realidad de este hecho.
Además, cuando se explica la
existencia de actos terroristas como una consecuencia del aumento de la
inmigración, se está atribuyendo una clase de “identidad colectiva” y homogénea
a todas las personas que, por diversos motivos, han necesitado abandonar sus
países de origen. Se está defendiendo que estas personas son violentas y que
son responsables de atrocidades tales como quitar la vida de otros ciudadanos.
Se está incluyendo, en una completamente inexistente “identidad colectiva de
los inmigrantes”, el atributo de “violentos” y “terroristas”.
NOTICIA 2: “Los Globos de Oro se preparan para la lucha entre ´Birdman´ y
´Boyhood´.
Esta noticia apareció en El País digital el 11 de enero de 2015,
es un artículo de la periodista Rocío Ayuso.
La noticia comienza con una frase
determinante para el análisis que vamos a realizar a continuación: “La
industria de Hollywood comienza un nuevo año haciendo lo que mejor sabe hacer:
mirarse el ombligo”. Después, explica la inminente celebración de los premios
Globos de Oro, que son otorgados por la Asociación de la Prensa Extranjera en
Hollywood y compara estos galardones con los de los Oscar.
El artículo destaca cómo la organización
de los premios obvia la realidad de la situación social que se está viviendo
como consecuencia de la crisis y de ataque terroristas, y hasta qué punto el
cine norteamericano es capaz de “aislarse” y celebrar su grandiosidad.
Para analizar esta noticia, vamos
a recurrir al artículo Todos tienen
cultura (García Canclini, 2005). En su trabajo, Canclini destaca el hecho
de que Estados Unidos controle un porcentaje altísimo (85%) de la industria
cinematográfica que se consume en todo el mundo. Esta situación de monopolio de
la industria cinematográfica viene determinada por diversos factores, como la
exención de impuestos y otros incentivos, y la organización semimonopólica de
la distribución y la exhibición.
Por lo expuesto previamente,
resulta fácil entender la frase que abría el artículo de prensa que estamos
analizando (“la industria de Hollywood comienza un nuevo año haciendo lo que
mejor sabe hacer: mirarse el ombligo”) porque, efectivamente, la industria de
Hollywood se ha convertido en el “ombligo” de la industria cinematográfica a
día de hoy. Esto tiene graves implicaciones culturales, que suponen la omisión
de muchas culturas en el panorama cinematográfico, bien por falta de recursos o
por limitaciones en su producción por ser minoritarias y salirse de los “cánones
comerciales”.
NOTICIA 3: “Nostalgia puesta al día. Arranca el 28º festival
Tradicionàrius en Gràcia”.
Esta noticia aparece en El País digital el 11 de enero de 2015, es del periodista
Miquel Jurado.
En la noticia, se explica que el
viernes después de Reyes (día 9 de enero) tuvo lugar el 28º festival organizado
por el Centre Artesà Tradicionàrius
en el barrio de Gràcia, de Barcelona. Esta asociación surgió con el objetivo de
preservar la música tradicional y, cada año, hacen una uestra de su trabajo en
las calles de su ciudad. Este año, como gran novedad, ha incorporado la
participación de un grupo musical que se disolvió en 1979, Coses.
Este artículo plantea la realidad
de que, en muchos casos, la música tradicional
se encuentra relegada a espacios y tiempos concretos dentro del panorama
cultural nacional e internacional. Actualmente, la cultura es percibida con un
negocio, y deberíamos empezar a concebirla más como un servicio a nuestra sociedad (Canclini, 2005).
En el momento en que la industria
musical se plantee formar públicos culturales, tendrá que dar facilidades a
pequeñas productoras, tendrá que facilitar el acceso a medio de difusión a
intérpretes y compositores sin recursos y tendrá que fomentar el acceso
igualitario a los medios de información y comunicación (Canclini, 2005).
Estos públicos culturales
perseguirán la democratización de la cultura y, por consiguiente, también una
mayor justicia e igualdad social en los diversos países del mundo. El
conocimiento de más culturas y expresiones culturales, permitirán una mayor
comprensión y respeto mutuo.
En mi opinión, a esta noticia le
falta una reflexión crítica acerca de por qué la música tradicional ha tenido
que ser preservada por una asociación cultural, presentando el trasfondo de las
políticas culturales españolas y catalanas para la conservación y transmisión de
la cultura musical.
NOTICIA 4: “Un religioso de Arabia Saudí condena los muñecos de nieve por
fomentar la ‘lujuria’”.
En esta noticia, aparecida en el
periódico digital Público el 12 de
enero de 2015, se cuenta que un destacado religioso saudí ha condenado los
muñecos de nieve por considerar que su construcción "fomenta la lujuria y
el erotismo". Además, la noticia incluye datos acerca de reacciones de
miembros de la comunidad musulmana a estas afirmaciones en las redes sociales.
Esta noticia es una muestra clara
de cómo no podemos considerar, bajo ningún concepto, a la cultura como algo
estático y homogéneo. Si bien podemos hablar de “cultura musulmana”, la
amplísima gama de personalidades y manifestaciones que la componen hace que
esta se tenga que apreciar como un espectro.
Esto ocurre en todas las demás clasificaciones culturales, porque el término diversidad cultural debe percibirse como
diversidad de personas, independientemente de la cultura en la que puedan estar
enmarcadas como seres sociales.
NOTICIA 5: “Yo no soy Charlie”.
Este artículo de opinión apareció
el 12 de enero de 2015 en el diario digital Público.
El autor es Toni Ramoneda (miembro del observatorio de discursos y
contra-discursos europeos de la Universidad de Franche-Comté y autor de Europa como discurso. Un ensayo de
democracia real, RBA, 2014).
El autor, que es docente en un
centro de educación de Lyon y vive en Francia desde hace años, relata la forma
en que vivió los recientes atentados yihadistas ocurridos en la redacción de la
publicación Charlie Hebdo. Es una
narración llena de sentimiento, en las palabras del autor podemos percibir la
angustia y la desolación que le rodeó.
Toni Ramoneda explica que por
todas partes aparecieron carteles en los que se aclamaba “yo soy Charlie” y que
él mismo acudió con su hija a la manifestación en contra de la barbarie
terrorista.
Sin embargo, el autor concluye el
artículo, aunque apenado por el hecho de que sus palabras coincidan con las de
Jean-Marie Le Pen (véase la noticia 1), diciendo que él no es Charlie. Argumenta
sus palabras explicando que todas y cada una de las personas que se reunieron
como protesta contra los asesinatos terroristas son individualidades co
características propias e irrepetibles.
Después de varios días escuchando
y leyendo diferentes reacciones contra los atentados ocurridos en París la
pasada semana, me parece muy interesante poder comparar este artículo con el
referente a las declaraciones del político de extrema derecha Jean-Marie Le
Pen. Si bien el líder de FN se desmarcaba de la proclama “Je suis Charlie” por considerar que eso implica suscribir la
ideología de la redacción víctima del atentado, Toni Ramoneda realiza una
profunda reflexión sociológica.
Este artículo está directamente
relacionado con los conceptos de identidad
e identidad colectiva. Cuando el autor cuenta cómo la sociedad francesa
y europea en bloque se aferra a la consigna “Je suis Charlie”, expone la manera en que todos los ciudadanos
actúan como un todo, compartiendo una serie de creencias comunes frente al
terrorismo. Sin embargo, al defender que él “no es Charlie”, hace una reflexión
sobe las identidades de cada individuo, sobre cómo, en realidad, la unión bajo
unos valores antiterroristas compartidos crea una homogeneidad ficticia, ya que
cada cual tiene su propia ideología y desarrollo personal.
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