domingo, 11 de enero de 2015

Noticias II (María Gómez)

NOTICIA 1: “Jean-Marie Le Pen: Yo no soy Charlie”.


Esta noticia es del día 10 de enero de 2015 y corresponde a os recientes acontecimientos ocurridos en Francia, a los ataque yihadistas que se han cobrado veinte vidas, incluyendo las de los tres artífices de la masacre.

En la noticia, se expone cómo el fundador y presidente de honor del ultraderechista Frente Nacional (FN) ha dicho públicamente “yo no soy Charlie”. Con esta sentencia, marca claramente su distanciamiento con todo el movimiento en contra de los recientes ataques terroristas a la redacción de Charlie Hebdo. A pesar de que Le Pen lamenta la muerte de las doce personas asesinadas en el ataque a la redacción, expone que no piensa pelear por el espíritu de Charlie Hebdo, que considera anarco-troskista.

Además, el líder de extrema derecha vincula directamente la masacre al fenómeno de la inmigración, afirmando que "es evidente que ese fenómeno terrorista está ligado en primer lugar a la inmigración masiva".

En primer lugar, resulta llamativo que un personaje público se manifieste abiertamente en contra de un movimiento surgido como reacción frente a un terrible ataque terrorista contra ciudadanos inocentes. Hay que ser consciente de que las personas que hoy día se están manifestando en las calles no lo hacen por compartir el, en palabras de Le Pen, “espíritu anarco-troskista” de la redacción Charlie Hebdo, sino por creer en la necesidad de la libertad de expresión como derecho inmutable y en la no-violencia como valor humano inviolable.  Cuando un personaje de relevancia en la esfera política reduce un hecho de la envergadura de un atentado terrorista a un aspecto concreto de la identidad individual de la víctima, está sesgando la realidad de este hecho.

Además, cuando se explica la existencia de actos terroristas como una consecuencia del aumento de la inmigración, se está atribuyendo una clase de “identidad colectiva” y homogénea a todas las personas que, por diversos motivos, han necesitado abandonar sus países de origen. Se está defendiendo que estas personas son violentas y que son responsables de atrocidades tales como quitar la vida de otros ciudadanos. Se está incluyendo, en una completamente inexistente “identidad colectiva de los inmigrantes”, el atributo de “violentos” y “terroristas”.

NOTICIA 2: “Los Globos de Oro se preparan para la lucha entre ´Birdman´ y ´Boyhood´.


Esta noticia apareció en El País digital el 11 de enero de 2015, es un artículo de la periodista Rocío Ayuso.

La noticia comienza con una frase determinante para el análisis que vamos a realizar a continuación: “La industria de Hollywood comienza un nuevo año haciendo lo que mejor sabe hacer: mirarse el ombligo”. Después, explica la inminente celebración de los premios Globos de Oro, que son otorgados por la Asociación de la Prensa Extranjera en Hollywood y compara estos galardones con los de los Oscar.

El artículo destaca cómo la organización de los premios obvia la realidad de la situación social que se está viviendo como consecuencia de la crisis y de ataque terroristas, y hasta qué punto el cine norteamericano es capaz de “aislarse” y celebrar su grandiosidad.

Para analizar esta noticia, vamos a recurrir al artículo Todos tienen cultura (García Canclini, 2005). En su trabajo, Canclini destaca el hecho de que Estados Unidos controle un porcentaje altísimo (85%) de la industria cinematográfica que se consume en todo el mundo. Esta situación de monopolio de la industria cinematográfica viene determinada por diversos factores, como la exención de impuestos y otros incentivos, y la organización semimonopólica de la distribución y la exhibición.

Por lo expuesto previamente, resulta fácil entender la frase que abría el artículo de prensa que estamos analizando (“la industria de Hollywood comienza un nuevo año haciendo lo que mejor sabe hacer: mirarse el ombligo”) porque, efectivamente, la industria de Hollywood se ha convertido en el “ombligo” de la industria cinematográfica a día de hoy. Esto tiene graves implicaciones culturales, que suponen la omisión de muchas culturas en el panorama cinematográfico, bien por falta de recursos o por limitaciones en su producción por ser minoritarias y salirse de los “cánones comerciales”.

NOTICIA 3: “Nostalgia puesta al día. Arranca el 28º festival Tradicionàrius en Gràcia”.


Esta noticia aparece en El País digital  el 11 de enero de 2015, es del periodista Miquel Jurado.
En la noticia, se explica que el viernes después de Reyes (día 9 de enero) tuvo lugar el 28º festival organizado por el Centre Artesà Tradicionàrius en el barrio de Gràcia, de Barcelona. Esta asociación surgió con el objetivo de preservar la música tradicional y, cada año, hacen una uestra de su trabajo en las calles de su ciudad. Este año, como gran novedad, ha incorporado la participación de un grupo musical que se disolvió en 1979, Coses.

Este artículo plantea la realidad de que, en muchos casos, la música tradicional se encuentra relegada a espacios y tiempos concretos dentro del panorama cultural nacional e internacional. Actualmente, la cultura es percibida con un negocio, y deberíamos empezar a concebirla más como un servicio a nuestra sociedad (Canclini, 2005).

En el momento en que la industria musical se plantee formar públicos culturales, tendrá que dar facilidades a pequeñas productoras, tendrá que facilitar el acceso a medio de difusión a intérpretes y compositores sin recursos y tendrá que fomentar el acceso igualitario a los medios de información y comunicación (Canclini, 2005).

Estos públicos culturales perseguirán la democratización de la cultura y, por consiguiente, también una mayor justicia e igualdad social en los diversos países del mundo. El conocimiento de más culturas y expresiones culturales, permitirán una mayor comprensión y respeto mutuo.

En mi opinión, a esta noticia le falta una reflexión crítica acerca de por qué la música tradicional ha tenido que ser preservada por una asociación cultural, presentando el trasfondo de las políticas culturales españolas y catalanas para la conservación y transmisión de la cultura musical.

NOTICIA 4: “Un religioso de Arabia Saudí condena los muñecos de nieve por fomentar la ‘lujuria’”.


En esta noticia, aparecida en el periódico digital Público el 12 de enero de 2015, se cuenta que un destacado religioso saudí ha condenado los muñecos de nieve por considerar que su construcción "fomenta la lujuria y el erotismo". Además, la noticia incluye datos acerca de reacciones de miembros de la comunidad musulmana a estas afirmaciones en las redes sociales.

Esta noticia es una muestra clara de cómo no podemos considerar, bajo ningún concepto, a la cultura como algo estático y homogéneo. Si bien podemos hablar de “cultura musulmana”, la amplísima gama de personalidades y manifestaciones que la componen hace que esta se tenga que apreciar como un espectro. Esto ocurre en todas las demás clasificaciones culturales, porque el término diversidad cultural debe percibirse como diversidad de personas, independientemente de la cultura en la que puedan estar enmarcadas como seres sociales.

NOTICIA 5: “Yo no soy Charlie”.


Este artículo de opinión apareció el 12 de enero de 2015 en el diario digital Público. El autor es Toni Ramoneda (miembro del observatorio de discursos y contra-discursos europeos de la Universidad de Franche-Comté y autor de Europa como discurso. Un ensayo de democracia real, RBA, 2014).
El autor, que es docente en un centro de educación de Lyon y vive en Francia desde hace años, relata la forma en que vivió los recientes atentados yihadistas ocurridos en la redacción de la publicación Charlie Hebdo. Es una narración llena de sentimiento, en las palabras del autor podemos percibir la angustia y la desolación que le rodeó.

Toni Ramoneda explica que por todas partes aparecieron carteles en los que se aclamaba “yo soy Charlie” y que él mismo acudió con su hija a la manifestación en contra de la barbarie terrorista.
Sin embargo, el autor concluye el artículo, aunque apenado por el hecho de que sus palabras coincidan con las de Jean-Marie Le Pen (véase la noticia 1), diciendo que él no es Charlie. Argumenta sus palabras explicando que todas y cada una de las personas que se reunieron como protesta contra los asesinatos terroristas son individualidades co características propias e irrepetibles.

Después de varios días escuchando y leyendo diferentes reacciones contra los atentados ocurridos en París la pasada semana, me parece muy interesante poder comparar este artículo con el referente a las declaraciones del político de extrema derecha Jean-Marie Le Pen. Si bien el líder de FN se desmarcaba de la proclama “Je suis Charlie” por considerar que eso implica suscribir la ideología de la redacción víctima del atentado, Toni Ramoneda realiza una profunda reflexión sociológica.


Este artículo está directamente relacionado con los conceptos de identidad  e identidad colectiva. Cuando el autor cuenta cómo la sociedad francesa y europea en bloque se aferra a la consigna “Je suis Charlie”, expone la manera en que todos los ciudadanos actúan como un todo, compartiendo una serie de creencias comunes frente al terrorismo. Sin embargo, al defender que él “no es Charlie”, hace una reflexión sobe las identidades de cada individuo, sobre cómo, en realidad, la unión bajo unos valores antiterroristas compartidos crea una homogeneidad ficticia, ya que cada cual tiene su propia ideología y desarrollo personal. 

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